martes, 14 de octubre de 2014

Tradiciones inca

Tradiciones inca 

Cada año miles de peregrinos se reúnen en este lugar para rendir culto al Sol desde lo mas alto de las montañas. Muchos han perdido la vida en el empeño, pero son mas los que prefieren recordar así un rito que nos remite al legendario pasado Peruano.

A esta Enigmática y Arcana peregrinación también se le llama Estrella de las Nieves. Todo respira misterio y orden ancestral, algún iniciado habla de los motivos que pueden tener los que inician la peregrinación. Su objetivo final, solicitar favores, para bien o para mal, al majestuoso y tenebroso Señor de Colloriti. Y distante pero cercano esta en el ambiente, cada vez que los que inician el camino se acercan mas a el.


En esta tradición que se celebra en los Andes Peruanos durante el solsticio de Invierno, en esos días que el "dios Sol" parece querer abandonar a los hombres..... Mahuayani es una minúscula aldea o pequeño poblado que se encuentra enclavado en la carretera que desciende desde Cuzco a Puerto Maldonado, lugar en donde los Andes conducen a la Selva Amazónica.

Se trata de una agrupación de pequeñas y humildes casas con algunos tenderetes en los que se detienen de vez en cuando los camioneros que cubren esta ruta vertiginosa.

Sin embargo este pequeño lugar casi abandonado de la vista del hombre, una vez al año, día y noche, miles de peregrinos se mueven entre estas casuchas, llegados de todos los lados del país. La procedencia de las personas es de todos lugares del país, todos con ilusión y fe, amontonados en vetustos y desvencijados autobuses y camiones de ganado y mercancías.

Con la ilusión renovada y dispuestos a ascender al Santuario del Señor de Colloriti "La Estrella de las Nieves".La peregrinación se efectúa durante los días mas cortos del año, los mas fríos, en realidad casi heladores en estas alturas de los Andes y cuando la luz dura pocas horas y la obscuridad se adueña del mundo, y las mentes comienzan a fraguar misterios desconocidos y en algunos momentos aterradores. La Fiesta del Corpus que en otros lugares es fiesta ya de sol y colorido en aquellos lugares del hemisferio austral, es la del Solsticio de Invierno.

En realidad la gente esta triste ya que desde siempre aquellas tierras han adorado al sol, y en estas fechas se ve poco. La peregrinación representa varias horas de lento ascenso desde Mahuayani hasta la Hoyada de Sinakara, lugar en que esta ubicada la Ermita del Señor de Colloriti. Los peregrinos acampan aquí durante los días de la celebración, allá por el mes de Junio.

Deben de recorrer de 10 a 12 kilómetros por un laborioso camino estrecho y empinado, desde el cual en algunos recodos asoman terribles precipicios -evocadores fatuos de la muerte- que se han cobrado ya varias victimas en los últimos años. Todo parece indicar que la inescrutable montaña impone un sacrificio humano de vez en cuando como tributo a su deidad.

Por el camino se encuentran 12 cruces, junto a cada una de ellas el peregrino dejara un guijarro, que es en realidad una huaca o manifestación divina de la religión andina prehispánica que la Iglesia quiso sustituir por cruces, convirtiéndola en representaciones penitentes. Pero nada ha podido con la "Vieja Tradición".

Las piedras que se depositan junto a las cruces, "poseen" el aliento vital del peregrino que en agradecimiento devuelve a "la Madre Naturaleza". Y es que lo que hay que saber y tener bien claro, es la tradición que existe en estas tierras, la religión de los incas, que siempre culminaba con la adoración al sol. Pero que siempre han quedado partes o substratos de creencias o practicas de las culturas preincaicas, que han sobrevivido a todos los conquistadores, primero a los incas y después a los españoles.

Y así en todas partes además de los templos en donde se rinde culto a la religión oficial, sea esta cual fuere, se encuentran desperdigadas las famosas huaca o huchas para depositar los guijarros. Que no dejan de ser verdaderos "lugares sagrados". Y que no tienen ni lugar fijo, ni forma predeterminada. Es decir puede ser una montaña, una roca, un templo, un puente o incluso el fardo de una momia. Se tiene que considerar que las huacas no son simplemente una relación con las Practicas Religiosas, sino que están íntimamente ligadas a las artes mágicas y los encantamientos.

Sobre este aspecto y teniendo en cuenta la versión oficial, según las crónicas de la época, la tradición refiere claramente que en este lugar Jesucristo se apareció a un pastor, llamado Mariano Maita. Pero por otro lado, se sabe que todo el Valle era un lugar sagrado desde lejanos tiempos precolombinos y que en el se celebraban arcanas y misteriosas practicas religiosas verdaderamente antiquísimas.

Sobre este fenómeno, se han presentado dos interpretaciones:
  • La primera representa que la aparición y milagros del Señor de Colloriti es una ficción que permitía a los indios oficiar sus practicas religiosas en lugares tradicionales con la aquiescencia de la Iglesia Católica.
     
  • Sin embargo otros piensan que fue un invento de los propios españoles, para sustituir el culto anterior por otro nuevo, menos arcano y misterioso, quizás.
Sin embargo lo cierto es que pese al mestizaje simbólico que se ha producido, las practicas tradicionales perviven y continúan con arraigo en los lugares mágicos de antaño, bajo una mezcla de misterioso ritual y magia, en los que es difícil poder concretar símbolos de alguna tradición en concreto.

El final del largo camino esta marcado y señalado con una gran roca, la Huaca Principal. Allí la Iglesia en un intento desesperado de querer disimular practicas, costumbres y tradiciones arcanas, erigió una ermita para "salvar las almas perdidas". Aquí comenzó una lucha de símbolos. Ya que los Indios respetando la ermita abrieron una ventana orientada hacia Cuzco.

Posteriormente delante de ella un sacerdote levantó una cruz, pero sobre ella, unos peregrinos colocaron una piedra, la cual simbolizaba el ojo por el que la huaca miraba hacia el ombligo del mundo... La extraña y magnética Ciudad de Cuzco... En la pampa que rodea la ermita, se erige y levanta un campamento improvisado sobre el que se colocan cientos de columnas de humo. Como tétricos espectadores, unos dramáticos y amenazadores brazos del glaciar, son testigos de las extrañas ceremonias. Allí los peregrinos, combaten el frío con te y aguardiente y el cansancio y el hambre con hojas de coca. La noche helada, señorial, lúgubre, misteriosa y aterradora se cierne sobre ellos con su tétrico manto. Solo los primeros rayos matutinos reconfortan de las terribles heladas a los peregrinos.

Estos llevan trajes extraños, coronados con mascaras y sombreros estrambóticos. Y es que cada elemento proporciona un carácter especial a cada uno de los peregrinos con su propia idiosincrasia. Pero que nadie se confunda, estas extrañas vestimentas no son trajes carnavalescos ni festivos. Se trata de vestidos rituales en los que cada elemento tiene un significado determinado y muy complejo.

Aquí comienza la explicación entre misteriosa y esclarecedora que la peregrinación en si tiene. Una vieja tradición asegura que los hombres vivieron durante mucho tiempo bajo la obscuridad antes de que existiera el Sol. Cuando este apareció por primera vez, cegados por la luz, los hombres corrieron a esconderse en la selva, donde los rayos del astro rey no penetraban. Y la tradición continua, diciéndonos con hermosas palabras para quienes las quieran oír, que quienes osaron salir de la selva (de la oscuridad) tuvieron la misión, la bendita misión de fundar el Imperio Inca.

Se nos aparecen ahora junto al fuego... diversas hermosas leyendas, contadas de boca en boca y a penas transcritas por los cronistas... están los ukukus seres míticos creados de la unión entre una mujer con un oso. Y su recuerdo y significación es el realce que los hace los personajes mas importantes de esta romería. Recordemos que según la mitología andina, el oso es un animal intermediario entre el hombre y el mundo.

El oso vive en cuevas, es decir a medio camino entre la superficie y el mundo subterráneo. Sale a cazar al amanecer y al anochecer, siempre entre el día y la noche; escala montañas y de esta manera relaciona el mundo con el otro superior: el de los grandes espíritus.....

Algunas veces todo se nos puede representar como un caos, pero es mitología, y en ella todo esta permitido. La imaginación del hombre a través de las eras y los siglos a volado como poderosas águilas surcando los cielos de lo a veces irrealizable... y nunca debemos atenazar nuestra mente cuando esta quiere emular al águila... Todo el ritual que en aquel lugar se celebra, responde a un orden interno.

Los grupos de participantes siguen unas pautas determinadas y consecuentes obedecidas a través de los siglos, danzan delante de la ermita, suben peligrosamente por el glaciar hasta una peña en donde esta una imagen de la virgen, y descienden por otro camino hasta un lugar desierto e insondable en donde hay una cruz. Cuando un grupo finaliza su recorrido, otro lo iniciara.

Pero que nadie se lleve al engaño, aunque a primera vista todos los elementos son cristianos (cruz, ermita, virgen) estos se levantan sobre lugares sagrados, venerados desde tiempo inmemorial, son lugares huacas es decir, lugares en los cuales se manifiestan los poderes sobrenaturales y que el arrollador influjo católico quiso disimular infructuosamente con elementos cristianos, que en ningún momento han podido ni ocultar ni adormecer el culto inmemorial a través de los siglos por sus verdaderos amos....

Vayamos ahora hacia el momento mas importante de la peregrinación, es decir la madrugada del llamado Martes de Trinidad. La actividad que rodea a la romería es frenética, con continuos ritos y personajes en los que se desarrolla un extraño e indescifrable juego ritual que se entreteje entre la tradición y la leyenda, un mercado imposible en el que se compran dibujos de las cosas que se ambicionan o piedras que emulan casas, camiones, billetes de banco y demás. También entre músicas extrañas e iniciáticas algunos peregrinos recurren a la mímica para solicitar sus deseos.

Y es que hay que recordar que el principal objetivo y motivación de los peregrinos es elevar una petición al Señor de Colloriti, al que se le tiene por milagroso. Las peticiones son bastante diferentes a lo que se podría un imaginar un extraño, ya que El Señor de Colloriti puede hacer cumplir los deseos tanto para bien como para mal. Y es que también se puede ver que en la ermita se encienden velas con cabellos o hilos de ropa de personas a las que se desea castigar.

Y llega el Martes, en este día se produce el rito mas estremecedor de todos... cuando la noche todavía es cerrada, una gran comitiva se pone en marcha, pese a que el gélido viento penetre entre los ropajes y los huesos de los peregrinos parezcan helarse. Sin embargo ajenos a todo, frío, cansancio y hambre, ascienden con paso firme por la inestable cresta del glaciar, casi sin pararse a pensar que se encuentran a 5.000 metros de altitud y que el oxigeno escasea en el aire. Lo hacen en sandalias, fumando y a buena velocidad.

En un momento determinado el paso a los extranjeros se impide. A partir de allí, todos los ritos que se celebran son secretos y nadie esta autorizado a contemplarlos. Las soledades en el amanecer del glaciar son, en cierto modo, juicios sumarísimos seguidos de un castigo inmediato para aquellos que a lo largo del año no cumplieron con sus obligaciones...

Cuando ya comienza a clarear, comienza el descenso, y cargan sobre sus espaldas inmensos bloques de hielo de 15 o 20 kilos cada uno, luego en fila se van de nuevo a la ermita, con la extraña carga blanca a la espalda. El hielo que ha nacido de la montaña, comparte con ella su carácter sagrado y se le atribuyen propiedades curativas, ya que el agua que después se deshiela, se guarda para mezclarla con otros ingredientes para medicamentos primitivos y arcaicos.

El mismo martes a media mañana y después de la ultima misa, la mayoría de los peregrinos emprende el descenso hacia Mahuayani, sobre todo los mestizos, por que los indios aun siguen en el lugar, y posteriormente inician la ultima etapa del viaje, un fuerte ascenso que les conducirá a la aldea de Tayankani.

Cuando el sol se pone, los indios comienzan a rezar hasta la salida de la luna, señal para que el ejercito de La Estrella de la Nieve señala que debe proseguirse la marcha hasta el amanecer, cuando la comitiva se detiene en otra pampa, la pampa de Jatunajaq y espera que concluya la noche mas larga del hemisferio austral. En aquel lugar los últimos peregrinos esperan de rodillas a que reaparezca el sol para no volver a vivir en la oscuridad, como les sucedió a los hombres en el comienzo de los tiempos.

Y cuando por fin la claridad alumbra el nuevo día, adoran al dios Sol con fervor inimaginable, en agradecimiento, por que al fin y al cabo, el dios de los antiguos peruanos no ha abandonado a los hombres... 

5 comentarios:

REGRESA